Una organización, una vez que construye su estructura, inicia su declinación. A esto le llaman "entropía". Debe existir un esfuerzo continuo del mejoramiento, inclusive para mantener a la organización en el nivel en el que se encuentra.
La constancia es necesaria tanto porque se trata de un proceso gradual y lento, cuyos resultados son visibles a largo plazo, una vez logrados mayores estándares de calidad, debemos buscar los problemas que nos impiden alcanzar estándares aun superiores. No hay ningún progreso cuando se sigue haciendo lo mismo todo el tiempo.
Si el director no está dispuesto a permanecer como tal en una escuela durante al menos dos años, no tiene sentido que inicie un proceso de mejoramiento de la calidad. Como contraparte, si es así, dejará en la escuela un proceso en marcha que difícilmente podrá revertirse.
La calidad es un proceso constante y permanente porque es total, y como tal está presente en todas las partes del proceso educativo. El objetivo de todo movimiento por una mayor calidad es mejorar los resultados de aprendizaje de todos los niños.
La mayor parte de las causas de la baja de la calidad está en el sistema. Si queremos cambiar la forma en que trabajan las personas, es necesario cambiar el sistema. La filosofía de la calidad se contrapone de frente a la práctica, se fija en los procesos.
Estos problemas personales se resuelven de dos maneras: con disciplina y con formación.
Los demás problemas que afectan la calidad son problemas del sistema. No se puede culpar a un maestro aislado de la falta de calidad de una escuela. Y tampoco podemos exigir que un maestro resuelva los problemas que afectan la calidad de su escuela. Para ello, hay que transformar el sistema, hay que cambiar las relaciones.
Tenemos que mejorar el proceso para esperar resultados mejorados. Para lograrlo, es necesario entender estos procesos.
La calidad comienza desde el diseño mismo del proceso educativo. Ya hemos hablado de la necesidad de tomar en cuenta las necesidades de los beneficiarios en esta de diseño.
El proceso de enseñanza es un proceso de relaciones: maestro-alumno, alumno-maestro, alumno consigo mismo. En medida en que logremos mejorar estas relaciones, estaremos incorporando calidad al proceso.
El tercer proceso es el de la relación escuela-comunidad y maestro-padres de familia. En la medida en que estas relaciones se fortalezcan, estaremos mejorando la calidad.
Una de las grandes ventajas de la filosofía de la calidad, requiere una transformación de las actitudes de las personas de quienes depende la calidad.
Este es un tema relativamente nuevo para nosotros como alumnos, pero el cual nos es de gran ayuda para saber cómo va el proceso en el mejoramiento de la calidad educativa y que es lo que podemos y debemos de hacer nosotros cuando estemos frente a estos problemas del sistema. Aquí nos menciona que tales procesos de mejoramiento nunca terminan, por la simple razón de que siempre se pueden mejorar, y que la constancia por mejorar la calidad es muy importante, es un ingrediente sin el cual costaría mucho trabajo lograr un movimiento hacia la calidad. Por último creo que lo más importante es mejorar los verdaderos aprendizajes que necesita el alumno en función de las necesidades del beneficiario y también es necesario mejorar los procesos.
Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia, (1995). La calidad está en el proceso, en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas (pp. 49- 54), México, D.F. Secretaría de Educación Pública.
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